Cruz de Plata de Cristobal Romero (1564-1567)
Perteneciente al Siglo XVI, la Cruz de Plata de la Hermandad del Santo Cristo de la Buena Muerte, es una de gran valor dentro de la villa de Peñafiel.
Fue Cristóbal Romero, platero de Peñafiel, quien en el año 1564 comienza la obra y la terminó en el año 1567.
La pieza fue realizada en plata fundida, cincelada y parcialmente dorada, tiene unas dimensiones de 82 x 65 cms, y el pie de la misma mide 55 X 24 cms.
Obra perteneciente al periodo plateresco como se muestra en la decoración de la obra, sin embargo, el árbol de la cruz conserva la estructura de tipo gótico mientras que el pie es de estilo renacentista.
El árbol de la cruz nos muestra en la parte de los brazos formas trilobuladas, el pie de la obra tiene una estructura en forma de templete en doble sección básicamente redonda.
En cuanto a la decoración, la estructura narrativa es muy abundante y representa los principales pasajes evangélicos.
En el anverso de la Cruz, se muestra en el centro a Cristo Crucificado, en los brazos en su interrupción, decoradas por hornacinas flanqueadas de columnillas y con doseletes están representados los cuatro evangelistas.
En los extremos de los brazos, en relieves redondos, la Oración del Huerto, en la parte superior, la Última Cena en el lado siniestro, Cristo con la Cruz a Cuestas en la parte diestra, y Cristo atado a la columna en la parte inferior.
En el Reverso de la Cruz, aparece en la parte central Nuestra Señora de la Asunción, patrona de la Villa de Peñafiel.
En las parte central de los brazos, se muestra a Dios Padre, en la parte superior , la Virgen con las Santas Mujeres a la izquierda, San Juan, José de Arimatea y Nicodemo, en el margen derecho , y por último la resurrección de Lázaro en la parte inferior,
En las partes extremas de los brazos, se muestran las representaciones de la Resurrección en la parte superior, en el lado derecho, el Beso de Judas, a la izquierda, la coronación de espinas; finalmente, abajo, el Entierro de Cristo.
El pie de la Cruz, presenta un estilo renacentista decorado en ambos cuerpos con hornacinas que contienen relieves.
En el inferior, se muestran escenas evangélicas relacionadas con el nacimiento y la infancia de Jesús: Desde la Anunciación, hasta la Huida a Egipto, pasando por la Natividad y la Adoración de los Reyes entre otras escenas. Las hornacinas están separadas por pares de columnas con el fuste decorado. En el piso superior, en hornacinas separadas por pilastras se muestran los seis Apóstoles.
La Elaboración de esta obra por el Platero Cristóbal Romero a mediados del Siglo XVI, no se casual debido a que este periodo estuvo marcado por una época marcada por el auge económico en la Villa de Peñafiel.
La localización estratégica de la villa y elemento defensivo primordial de la misma, su castillo, hacen que sea un lugar bastante propicio para el dinamismo socioeconómico, debido a un momento de desarrollo económico de la comarca que se tradujo en un efecto positivo para la sociedad peñafielense de la época, ya que, la villa se convirtió en un centro de atracción de oficios de la época, pero sobretodo una demanda de artesanos para la elaboración de obras de cariz litúrgico, lo que conlleva a un desarrollo del sector y del arte litúrgico en esta época dentro de Peñafiel.
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Texto: Cristina Lázaro Cordero
Fotos: Frutos Cordero Tejedor









